Un buen corazón

He hablado esta noche con una amiga que me decía que no cortaba con su actual novio porque no creía que fuera a encontrar nadie con quien se sintiera tan cerca, a pesar de que ella sabe que no está enamorada de él, de que no comparte su forma de ser y de que no es feliz.
Si compartiese su punto de vista me habría vuelto ya loco. Yo me he sentido en una nube con algunas chicas, no muchas, pero sí las suficientes para saber qué es estar enamorado o bien querer mucho a alguien, aunque ninguna persona ha sentido eso por mí.
Hay ocasiones en que algunos colegas me dicen "¿pero no ves qué siempre buscas amores imposibles?", "¿cómo es posible que nadie se haya enamorado de ti después de más de un cuarto de siglo dando guerra por el planeta?", "¿acaso no quieres ser feliz?".
Todo tiene su explicación. Es cierto que mis amores han sido imposibles, aunque sólo haya tenido 3 principalmente. Y los dos últimos casi carecen de sentido.
La rubia casada y con hijos está demasiado lejos de mí. Ha vivido tanto que quiere que yo experimente por primera vez lo mismo con alguien que tampoco lo haya vivido.
La mulata con una niña tan guapa como su madre se encuentra a tanta distancia que se hace imposible acercarse más a ella sin sacrificar toda mi existencia o la suya.
Quizá no esté enamorado de nadie, sino simplemente del concepto del amor. Cuando después de interrogarme sobre mis relaciones pasadas, una amiga me pregunta mi tipo de chica no digo rubia (que me encantan), ni morena (que me apasionan), ni pelirrojas (que me vuelven loco). Lo que hace que un día me fije en una chica, por mucho que la haya visto antes o sea la primera vez, es su corazón.
No sé muy bien cómo, pero si noto que alguien tiene buen corazón, caigo rendido a sus pies. Es tan difícil encontrarlo. Por eso no me arrepiento de ninguna relación pasada. Las que he dejado yo era principalmente porque no eran del todo puras interiormente. Las que me han dejado a mí me han regalado buenos recuerdos.
¿Por qué nadie se ha enamorado de mí antes? Quizá porque hasta hace poco yo tampoco era puro de corazón. El karma y el querer hacer el bien me ha hecho cambiar (algo que I me pedía muchas veces) y ver el mundo de otra manera.
¿Y por qué escribo todo esto? Primero porque estoy escuchando la banda sonora de Bubba Ho-Tep, triste y esperanzadora al mismo tiempo. Pero sobre todo, porque tal y como se me advirtió hace mucho tiempo, he acabado solo. Sin pareja, el teléfono no suena nunca, he de llamar yo para saber de los amigos. En definitiva, por mucho que conozca a gente, por mucho que trate con personas a lo largo del día o aunque tenga mil contactos en msn, aquí en mi sofá sólo tengo a mis gatas, una a cada lado.
¿Qué impide que no me vuelva loco? Como siempre, el gimnasio. Esta tarde, con la mano derecha dolorida por el trabajo y la izquierda abierta de una caída en Cuba, he acudido con vendajes y he entrenado todo lo que he podido. Yo me decía una y otra vez "Entrena, entrena y sigue entrenando, para lo que venga, sea lo que sea que vaya a venir".
Y en el futuro, ya sea con alguien de mi ciudad o con una persona que esté tan lejos como cabe en la imaginación, seguiré confiando en mi buen criterio y sólo me acercaré a ella para ver si tiene buen corazón y, si es así, lo demás no importa.
A quien dedico este post no lo puede leer, quizá no lo lea nunca, pero tú que sí lo lees, mira a tu alrededor y revisa si estás rodeado/a de buenos corazones. Si es así, eres una persona afortunada.
1 comentarios:
Si miras a tu alrededor seguro que encuentras alguna ocasión en la que alguien se enamoró de ti antes, pero nos intentamos sacudir ese recuerdo si no nos gusta.
A fin de cuentas el amor no siempre es correspondido, y a veces olvidado cuando eso sucede.
Publicar un comentario en la entrada