17/03/08

Primer trimestre de la nueva temporada

Un recorrido por el tercer trimestre del año, que ya se puede hacer, me dice a los nuevos compañeros de reparto que he conocido para esta nueva temporada:

Nuevos personajes que marcan/han marcado:
Tigry’s Mum:
La dueña de la madre de Tigry, que fue quien me la dejó en adopción es como una conciencia mayor que marca las decisiones más sensatas. De contacto ha pasado a conocida y poco a poco a amiga.

M: Discípula donde las haya, a pesar de irse a vivir a otro país sigo recordándola y, seguro, volveremos a vernos. Es como si tan sólo estuviera unos capítulos de vacaciones y apareciera en capítulos espectaculares.

Lady: La tierna mulata es algo difícil de comprender. Parece tener una cara de amor y otra escondida. Sea amigo o enemigo, es un personaje que supone una parte importante en mi historia, por lo que ha significado.

Personajes que regresan en contadas ocasiones:
Madrileña:
Cual personaje despedido de una serie, sólo interviene por teléfono, siempre asegurando que vendrá y, seguro, cuando lo haga será emotivo y significativo, pero no marca el ritmo de mi vida como antes.

Chicas del pueblo: Cada una a su manera, las veo precisamente cuando voy de fiesta, algo parecido al Príncipe de Bel-Air cuando se juntaba con Jazz sólo para montar algún lío. Sin ellas las juergas serían diferentes y, desde luego, forman parte de los capítulos más divertidos que tengo.

La francesa: Después de una interesante visita en septiembre, ahora quiere repetir la experiencia de volver a verme por su romántica Francia. Es una joven promesa que nunca llegó, ni llegará más que a tórridas noches y conversaciones de amistad con una buena botella de vino. Lo nuevo es que ya habla español.

La alemana: Sólo apareció una vez y precisamente como recordatorio del aniversario en que nos juntamos en orgasmos, quiere volver a quedar. Será un capítulo muy intenso, seguro.

La alemana II: La segunda alemana que conocí está a punto de volver a intervenir en mi vida, esta vez simplemente como una colega más. Espero que así podamos llegar a mejor puerto, aunque la tensión de cuerpos que se atraen muy posiblemente estará siempre presente.

Protagonistas:
La mala:
Cuando de pequeños jugábamos en el recreo a fútbol, nos dividíamos entre la mala y la buena, sin más argumento que los “chicos buenos y guaperas” y los “gamberretes y menos deportistas”, aunque todos fuéramos iguales en realidad. El grupo de la mala sigue con los colegas que más comparten tiempo conmigo, con quienes iré a Ibiza en verano, con quienes agarro unas moñas de cuidado y quienes más entienden mi forma de ser y comparten, de ese modo, todas las gamberradas que aún se nos ocurren.

La buena: Con ellos me fui a Cuba, comparto muchas noches de pubs y quedo para cumpleaños y fiestasa hiper significativas. Son mi otra mitad y sin ellos no me atrevería a hacer muchas cosas, puesto que me quedaría en casa la mayor parte de las veces.